He leído libros excelentes que me han dado nuevos ánimos para continuar con mi novela.
He leído también bastante non-fiction, ensayos sobre todo, y algunos bloggers y revistas, que me llevan años luz de distancia. Leerlos es, por decirlo así, inspirador.
También he leído a otros tantos y, al menos en mi fuero interno, he descubierto que puedo hacer cosas mejores que algunas que leo... a lo mejor es mera autosugestión, o egolatría, pero es así.
He roto mi promesa de no leer a ningún latinoamericano y mucho menos a ningún mexicano durante el proceso creativo que dure mi escritura novelística, la he roto: he leído casi puros mexicanos últimamente. Pero hacerlo me ha permitido medirme con ellos, conocer todas mis deficiencias y de algún modo resolverlas... resolver sobre todo cierta inocencia narrativa sin perder la inocencia de los personajes...
Aún no resuelvo dos puntos de la trama, no sé si escribirlos o no (uno ya está escrito pero aún no me decido a dejarlos en la versión definitiva), arrastro en el alma cierta paranoia que me impide afrontar el tema ("pasarán cosas terribles en tu interior si las escribes", ése es el pensamiento subyacente)... así que espero, y espero, y espero...
disfruta el sueño...