20111016

#coronacapital, una crónica en tweets

1 críticas
Descubrí lo mucho que gusta The Strokes, no terminaba de aceptarlo (escuché Portishead completo), pero fue un cierre excelente.

Llegué unos minutos tarde a Portishead. Aún sí, lo que vi estuvo perfecto, creo que fue lo mejor de la noche (junto con Editors, Antlers y These New Puritans).

The Rapture nunca me ha gustado pero mientras esperaba a Jany en un punto de reunión escuché sin querer medio concierto.

RT: @DaniDiBlanc "El amor, es eso que sientes cuando escuchas a Editors." Jaja, no pues eso es ser fan (N. del Cuervo)

Me parece que Editors tocaron más lentas algunas de sus canciones a propósito.

Editors fue un capricho personal, Tom smith iba hasta su puta madre de pedo o pacheco. Pero no tuvo ningún error en su ejecución.

Moby estuvo cumplidor. Jany lo oyó completo. Y alcancé a oír 3 canciones después de salir de Editors y antes del exodo hacia Portishead. Esa negra que traía cantaba como una diosa. Me encantaría verlo completo algún día.

El soundcheck de M83 duró más que These New Puritans, acabó después de Mogwai. Todo para que sonara tan culero y maricón. Fue un desperdicio.

RT: @hec008 Media puta hora arreglando un problema, para que al final se escuchara igual de mierda? no me vengan con mamadas (en resumen: M83 fue la decepción; no vi a Mogwai y me arrepiento; y These New Puritans se bajaron emputados por haber entrado más tarde y que sólo les dieran media puta hora -culpa de No Age, M83 y el culerísimo staff de sonido-).

Mogwai quedó como deseo incumplido. La señal de telcel fue una mierda y pasé 20 minutos buscando a mi hermana. Los oí de lejos, sentado a la sombra de un árbol.

Al grito de "Barnett, Barnett, Barnett" el público apoyó a These New Puritans para que no se fueran (o al menos que no se fueran emputados), pero los ingenieros de audio pendejos ya los habían corrido. Jack Barnett estaba hecho una furia.

These New Puritans emputadísimos por el pésimo sonido del escenario, como otras bandas se extendieron ellos tocaron 30min.

Unos duendecitos pasaron a la hora de These New Puritans y corrieron un chubi, le di un llegue y sólo se me resecó la boca y me puse paranóico porque no encontraba a mi hermana.

A Austin Tv los escuché de lejos, mientras descansábamos en una sombra. Ellos mismos son sólo una sombra de lo que fueron. Su nuevo sonido podrá ser más intelectual y "geométrico" (wtf!) pero ya no alcanza la emoción de sus primeros trabajos.

Antlers fue breve y maravilloso, un sonido emocional y lleno de feeling. Esperaba algo denso pero el resultado fue alucinante, atmosférico, delicado, un viaje opacado sólo por el sol que insistía en permanecer frente al rostro. No me arrepiento de no haber visto a Wild Beasts.

Lástima que sólo escuché 5 canciones de El Columpio Asesino, fue de lo mejor en español. Escucharé su disco Diamantes.

Torreblanca fue una pequeña sorpresa, música y actitud entre hipster y geek, sin duda, pero agradables. A Jany le encantó, ya me pidió el disco.

Aún no encuentro el atractivo de una banda como Wavves. Es surf ruidoso, pero sin ser garage, está a la mitad de todo pero no suena original, la verdad no se disfruta. No sirve ni para brincar.

Javiera Mena estuvo aburrida, su voz en directo es, además, muy pobre. Creo que lo único interesante era verla pegar brinquitos.

Ruido Rosa no decepcionó, cumplió las expectativas y hasta dio una sorpresita con una rola en inglés muy bien hecha. Más tarde las chicas de Ruido Rosa pasaron junto a nosotros en el concierto de Antlers, yeah.

Muy bueno el #CoronaCapital, lástima el pésimo sonido del Bizco club, el resto estuvo bastante bien.

Metimos de contrabando una lata de Red Bull. Teníamos más miedo de sacarla que si hubiéramos llevado mota o popper (una lata cuenta como arma blanca, según los gorilas de Ocesa).

Me encontré en el camión a 4 compas de la prepa, es raro verlos cuando tenemos el doble de la edad (30 años) que cuando nos conocimos (15 años).

El concierto fue un regalo de cumpleaños. Me ayudó a afrontar el hecho de que ya tengo 30 años (¿Qué se seinte? preguntó mi madre. Igual, le dije, pero no es del todo cierto).



disfruta el sueño...

20110916

30 años, 30 discos (26 a 30)

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Inicio un proyecto con motivo de mi tercer piso en un mes. Más detalles después.

26. Café Tacvba, Reves/Yo Soy (1999, Warner): Actualmente no soporto a Café Tacvba. Desde el Cuatro caminos a la fecha me parece que ya no son lo que eran. Ahora lo veo a la distancia y creo que ellos siempre se han mantenido fieles a su forma muy particular de hacer música. Aún así ya no me gustan. Me aburren, han comenzado a repetirse y no tienen nada para sorprender. Pero el panorama no era así en el 94 con el fabuloso Re, ni en el 96 con su Avalancha de éxitos. Revés/Yo soy de algún modo conjuntaba lo mejor de la banda en una cresta. Todo lo que ha venido después es pura caída. Cuando salió a la venta allá por el 99 algunos decían que era el mejor disco del año, no sólo en Mx sino en otros países ¿Apoco sí? pues vamos a comprarlo.
Y lo compré, y no una sino dos veces, porque en aquella época yo estaba clavadísimo con el rock en español, uf, de sólo acordarme... Había comprado Memoria del porvenir de Radio Futura, Fobia On ice, y el Mostros de La Maldita Vecindad, y uno de la Gusana Ciega que grabaron en New York City y otro de Zurdok, el canónico, y así. Total que en aquel periodo (ahora no sé cómo hacía para comprar discos originales a cada rato) acostumbraba cargar esos doce discos como mis doce apóstoles de bolsillo (creo que entre ellos iban también esos de 10 años de rock en tu idioma, el tributo a José Bosé, y uno de la historia de Caifanes, sí, Caifanes, en aquel tiempo trataba de forzarme para que me gustaran, si le gustan a todo mundo, pensaba, pero a mí nomás nunca, por la voz mierda de Saúl y por sus letras pendejas, que engañaban a los que se dejaban diciendo que eran poéticas -mis bolas-).
Sí, los doce apóstoles viajaban conmigo en una fundita de CDs originales, hasta que un día me llevaron a huevo al cine a ver la película de Pokemon en la que Mew se agarraba a chingadazos con Mew-two, mi hermanita era fan de esa cosa. Total que me quedo dormido de lo interesante que estaba la película. Me desperté en los créditos y salimos del cine. Cuando quise poner uno de esos discos en el autoestereo de mi padre, oh sorpresa, la funda con los doce apóstoles no estaba en mi bolsillo y yo a la fecha maldigo esa suerte.
Algunos discos los volví comprar, algunos no. Pero el Revés/Yo soy claro que sí, pues me había encantado. Y es que yo nunca había escuchado un disco en español mejor que ése (con excepción quizá de Hombre sintetizador o El fuego de la noche). Cuando entré a la carrera me clavé como muchos en el psicoanálisis freudeano y las canciones de Yo soy tenían eso, una se llamaba "El padre", otra "Dos niños", otra más "La muerte chiquita" pero ahí no paraba la cosa, no, los eternos temas del tiempo cíclico, la muerte, el universo, estaban ahí (sumados a unos acordes que las hacían particularmente difíciles de ejecutar con mi ejemplar de Guitarra Fácil dedicado a Café Tacvba) y todos esos temas que reflejaban las crisis particularmente azotadas de mi adolescencia. No era lo único también estaba la parte experimental, el disco instrumental que conjuntaba lo mejor de un montón de vanguardias y que prefiguraría el sonido maduro de lo que hoy toca Austin TV. Intelecto, símbolo, juego, emoción, todo junto y en un disco con un diseño muy mono.
En aquel tiempo también me sentía sólo, era un paria, acababa de escapar de casa con mis hermanas a cuestas, y empezaba a vivir con mi abuelo. Por las noches me quedaba largo rato despierto, acostado en la cama, con las luces apagadas y entonces ponía este disco y todo cobraba un poco de sentido.
Unos años después tuve un amigo, casi un hermano mayor a quien intenté convencer de que Café Tacvba era muy buen grupo, fue una empresa perdida. Recuerdo que le presté el disco, la edición especial 2 en 1, para que lo escuchara y se convirtiera a tacvbismo. Luego vinieron una serie de problemas con él, empezó a cortejar a mi chica rompiendo la regla sagrada de los hermanos. Como me alejé de él se quedó el disco de Café Tacvba, nuca se lo pedí de vuelta. A veces me pongo a elucubrar en qué parte de su estante se encontrará mi disco, supongo que debe estar enmedio de algún álbum de Sara Brightman y del Compay Segundo, en un nicho dedicado a la adult oriented music, ahí, solitario, descontextualizado y lleno de polvo. También dejé pendiente en su casa una partida de ajedrez, estoy seguro de que eso también se me acumulará en el karma.


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27. The Strokes, Is This It (2001, RCA): Mentiría si dijera que yo fui uno de esos mamones que escucharon Is This It en 2001 y dijeron que eran los salvadores del rock, la cosa más original en los últimos 10 años, la mejor banda de la década.
Pero mentiría también si dijera que fui de los otros mamones, esos que dijeron que no eran la gran cosa, que eran unos farsantes. Ambos tienen algo de razón. Personalmente y como dije alguna vez, los herederos de Television y otras bandas setenteras llegaron a la escena del rock con 30 años de retraso. Nadie los esperaba, nadie los necesitaba y nadie los necesita, su valor e importancia fueron coyunturales, no musicales. Tampoco representan una corriente o estilo que se haya hecho indispensable para alguna de las tribus urbanas que llenaron la primera década del siglo XXI. ¿Entonces cuál es su encanto? simplemente que hacen buena música, ni virtuosa, ni muy emocional, pegajosa sí, divertida, de repente melodramática. Escucharlos pone de buenas, el disco es excelente. Los exagerados de la NME, dados como son a las excentricidades y a la provocación sin sentido, consideran este disco como el mejor de la década, no sé si lo sea pero sí debería estar entre los primeros 10. La primea vez que lo escuché me pareció que repetían la misma canción una y otra vez (todavía hoy tengo problemas para distinguir entre "Soma", "Barely Legal" y "Hard to Explain"), pero en cada escucha me pareció un buen disco, disfrutable. Prefiero desentenderme, pues, de la polémica en torno a ellos. Sus siguientes discos no me han gustado casi nada. Pero este lo escucho y lo escucho y me sigue prendiendo. But, I'll try my luck with you / This life is on my side / Well, I am your one? / "Believe me, this is a chance" oh oh... Tómalo o déjalo. Yo lo tomé, creo.


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28. Rovo, Condor (2006, Wonderground): hace dos años dije que Nuou era el mejor disco de Rovo hasta la fecha, el mejor disco de música instrumental de la década. En segundo lugar estaba otro disco de Rovo, Condor. A dos años de esas declaraciones creo que podría invertirlos, y es que Condor ha pasado a formar parte integral de mi educación sentimental mientras que Nuou no ha pasado de formar parte de la alarma de mi celular. Musicalmente Nuou es superior, pero hey, esto no es crítica sino melodrama puro.
Antes que nada hay que aclarar que Condor sólo tiene tres melodías, la primera, "Aires", dura 19 minutos; la segunda, "N'popo", 12; y la tercera, "Land" (que suena mientras escribo esto), 24 minutos. Este disco me saca algunas lágrimas y como no cantan el mérito es todo de la música. "Aires" fue la primera canción que escuché de Rovo y me dio algo de risa al principio porque hay una parte en la cual el violín eléctrico suena casi acústico y toca un como sampler de "Perfidia": Mu-jeer, si puedes tu con Dios haablaaar..., pero instro, tal como la versión de Café Tacvba (y no me sorprendería que los Rovos hubieran hecho variaciones sobre ella), desde ahí es un clásico. Sin embargo no es eso lo importante sino que después de las variaciones medio guapachosas el violín empieza a crecer y a crecer hasta romperte la madre, para esto ya estamos en el minuto 9. La siguiente rola es juguetona, se llama "N'popo" y todas las secciones parecen un intento por reproducir la sonoridad de esa palabra. Más o menos a la mitad entramos a una parte ambiental que se prolonga hasta dos minutos después de empezar el tercer track. Entonces empieza "Land". Pero empecemos por el principio:
¿Qué mierda es el postrock? Bueno, según la wikipedia es un género que combina la música ambient, el jazz y otros estilos ajenos al rock, pero con instrumentos de rock, suele ser instrumental y muy luminoso.
¿Cómo mierdas empecé a escuchar eso? Por culpa de mi amigo Poncho (él ha tenido la culpa de muchas cosas).
¿Por qué me gustó? Precisamente por ser instrumental, las canciones cantadas me habían aburrido y el momento de mi vida por el cual pasaba prefería algo que no me hiciera pensar en términos verbales, sino emocionales, y la música instrumental funcionaba para ese propósito.
¿Cuando empecé y cuando lo dejé? El postrock en mi vida tiene contornos precisos: 2007-2008. El primer disco que escuché fue Antennas to Heaven de Goodsped You Black Emperor y el último fue Nuou de Rovo. En medio de eso hay como 10 gigabytes de discos instrumentales que ahora tengo arrumbados en un disco duro y que muy probablemente sean sometidos a una purga.
¿Y Rovo, de dónde salió? Conocí a Rovo en siren sounds, un blog especializado, y me gustó mucho, ya era 2008, yo estaba recién casado y me llamó la atención aquel estilo cercano al krautrock porque tenía un aire feliz que no tenía el resto de la música que escuchaba por entonces y era justamente esa alegría lo que necesitaba tras un año de turbulencia emocional enmarcados por un compromiso roto, una boda secreta y una femme fatale que me acosaba hasta en este blog.
No creo que las palabras sean suficientes para hacer justicia a la grandeza de "Land", y aún de poder comunicarlo dudo hacerlos experimentar lo que siento yo, esto lo creo no por mamón sino porque se tuvieron que juntar una serie de circunstancias específicas para que cada vez que la canción aparece en el random de mi tracklist yo me decida a perder 45 minutos de mi vida escuchándola dos veces. Pero intentemoslo:
"Land" es una pieza de 23 minutos que parte de una melodía simple guiada por el violín, la melodía se repite una y otra vez con la diferencia de que en cada nuevo inicio el tempo se acelera, casi al final de la melodía la velocidad es tan enloquecida que prácticamente es imposible de seguir. Tiene en su contra el hecho de que es la misma melodía, y se repite y se repite y se repite cada vez más rápido, con variaciones mínimas; esto es capaz de aburrir a muchos, a mí no, pero pasemos a enumerar las circunstancias: me gusta el postrock, me gusta el jazz, me gusta "Echoes" de Pink Floyd, me gusta el krautrock, me gusta el trance, me gusta el minimalismo a lo Phillip Glass (aunque no me guste Phillip Glass), me gusta el drumming a lo Steve Raich, me gusta el spacerock, me gustan los soundtracks de videojuegos, me gusta la música japonesa, me gusta la estridencia aguda, me gusta la arritmia. Hasta aquí nada del otro mundo. Pero... he hecho el amor con este disco puesto, le gusta a mi perro y lo baila los sábados, prácticamente me aprendí las rolas cuando empecé a viajar a Ecatepec, fue la primera banda que metí a mi celular cuando lo compré.
Al final de la melodía, en el último esfuerzo de velocidad suicida de los virtuosos músicos, el sintetizador
comienza a hacer un sonido que asemeja el de una nave espacial que desciende de entre las nubes hacia una vasta planicie en pleno día. Hace frío, sopla el viento en la cara, las aves vuelan junto a la nave, se pueden escuchar sus trinos, y uno sobrevuela el cielo a toda velocidad. La nave nunca aterriza, esa es la mayor virtud de la pieza. Es un eterno mantenerse en ese aterrizaje, contemplando una tierra nueva, llena de promesas y de esperanzas, lo que siga no es importante, hemos sido exiliados en ella y debemos rehacer nuestra vida. Esta melodía, entonces es lo que debería oírse mientras la esperanza llena nuestro pecho. Es la esperanza misma en la tierra y en uno mismo convertida en música.


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29. Jane's Adiction, Nothing's Shocking (1988, Warner): Nunca me gustó el grunge, me gustaba Pearl Jam (el primer Pearl Jam, desde Ten hasta Binaural, no la caricatura en la que se ha convertido en esta década), nunca me gustó Soundgarden, nunca me gustó alice in Chains, nunca me gustó Nirvana, es más, me caga Nirvana, me aburre, me hace bostezar, todo es ruido a lo pendejo o cursilería, o cursilería ruidosa, no me conmueve ni la puta sobredosis de Kurt Cobain, ni su fea esposa, ni nadita de nada.
Nadie tiene la culpa de esto, simplemente no escuchaba rock en mi pubertad y la mayoría de bandas populares de mi época eran del gusto de un montón de higaditos (y por regla yo no escuchaba lo mismo que los higaditos). Yo no, yo escuchaba alalalalong y arrintintintin y Scatman y esas pendejadas, tenía 12 ó 13 años. Obviamente esa musiquita insufrible que escuchaba casi a huevo con mis compañeros de escuela tampoco movían nada en mi interior. La mía era una vida sin grunge y sin dance, pero no era una vida vacía. La música que realmente me emocionaba no se tocaba en la radio, o bueno, sí, en Opus 94 y en Radio UNAM.
Le puse atención a una canción de grunge por primera vez cuando vi un video de Pearl Jam a los 15 años, acababa de mudarme a un departamento y los inquilinos anteriores tenían cable, así que a mi padre se le hizo fácil seguir pagando el cable. Era la primera vez en mi vida que veía Mtv y el primer video que vi fue uno de Pearl Jam , una animación de Todd McFarlane, ¿Qué? ¿que Pearl Jam no es grunge, que es hard rock? mta. Bueno, como iba diciendo, no me gusta el grunge y por lo mismo me llama mucho la atención que algunos de los que son mis grupos preferidos hayan influenciado a los músicos que hacen música que no me mueve un ápice. Los Pixies y Sonic Youth, por ejemplo, los amo y e influenciaron al grunge.
Los otros son Jane's Addiction. Los escuché por ahí de 1999, años después de las anécdotas antes referidas. Una amiga muy querida venía oyendo "Idiot's rule" en su autoestereo y a mí me parecía un coro de niños cantores enojados. Compré el disco en la fayuca, muy mono, unas siamesas enseñando las chichis y con la cabeza incendiada. A la fecha escucho el disco, sus influencias de jazz, los gritos ("Ocean Size" rules, a huevo, y "Pigs in Zen"), los guitarrazos; y mientras el disco crece cada vez más en mi corazón crece también una puta duda existencial que no comprendo por ningún lado:
¿Cómo este discazo pudo influenciar al grunge? Puedo culpar a Perry Farrell por inventar el Lollapalooza, o a la época, cuando la palabra alternativo se aplicaba prácticamente a cualquier cosa (sí, tal como ahora se usa la palabra indie) no sé, a pesar de ser del 89 el disco suena noventero, adelantado a su época, ¿Será eso?, no sé, el mundo del rock aún tiene algunos misterios y sin lugar a dudas, a pesar de que discos como estos iluminan nuestra vida, sigue siendo el gruge para higaditos la música más importante de los noventa según los historiadores del rock (los idiotas mandan).


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30. King Crimson, Larks' Tongues in Aspic (1973, Island): Para bien y para mal debo mi educación musical a una sola revista especializada, La Mosca, concretamente entre los años 2000 y 2005. Antes de llegar a ella leía la revista Switch (que ahora me da pena ajena) y otras que ya no recuerdo ni su nombre. Al leer por primera vez La Mosca quedé apantallado. Puedo decir que fue gracias a ella que pude adquirir una mentalidad crítica en la música y un oído atento a las influencias tradicionales en los grupos nuevos. De algún modo esa misma actitud hacia la música la conservo ahora que dedico mi vida a otras actividades, practico esa mentalidad crítica en mi quehacer docente, en mis estudios de filosofía y sobre todo en mis estudios de literatura. Hay una estructura básica subyacente que tiende a orientar nuestra atención y comprensión en actividades más complejas y La Mosca me aportó esa estructura básica.
Obviamente huí de la revista cuando me percaté de que mucho de lo que decían los articulistas, a pesar de ser cierto, tendía a permanecer siempre inmóvil. Para todo los Beatles y sus influencias y la psicodelia sesentera, y el blues y el rock progresivo y el "Hoochie coochie man". La música de repente se reducía a eso. Y así formaron a una generación de melómanos, una generación para quienes los estilos y géneros posteriores (los que para nosotros son "nuevos") no eran más que la pálida imitación de los Beatles, Hendrix o Zepellin. Y no lo critico, era congruente, la mayoría de los articulistas eran cuarentones con exquisitos gustos musicales, pero con una manera de ser ya definida.
A King Crimson lo conocí en un especial de la revista Switch, los 100 mejores discos de la década o algo así, recomendaban In the Court of the Crimson King,  discazo, papá del progresivo y del metal, rock matemático, pero yo no lo escuché. Al año siguiente (2001, creo) aparece en La Mosca un especial con la discografía del Rey Carmesí y sus periodos, entonces apenas se empezaba a masificar el uso del mp3 y yo me compré una discografía de tres cds que traía desde el primero hasta el Construktion of Light y un montonal de conciertos. Me gustaron todos, obviamente, unos más que otros. In the Court más que Islands o Lizard, Beat más que Discipline y Larks' Tongues in Aspic más que todos.
El disco inauguraba el "nuevo estilo" de King Crimson, el uso de instrumentos alternos como el violín o el tambor parlante, aunque guardaba relación con el estilo anterior del grupo. La primera melodía y la última "Larks' Tongues in Aspic" partes 1 y 2 eran una iniciación al metal. Luego venían las dos tranquilas "Book of Saturday" y "Exiles", esta última me emocionaba mucho y aún hoy me emociona, iniciaba con un largo preludio en el cual no pasaba nada y de pronto rompía el silencio con la incursión de la sección rítmica, un arpegio y una sección de cuerdas, pero a los pocos segundos la canción se apagaba, tras una nueva sección de cuerdas el ritmo era retomado hasta el final, con una emotiva sección instrumental que cerraba la pieza. Escucharla era estremecedor de principio a fin. A continuación venía "Easy Money", con una larga sección instrumental intermedia que irremediablemente me recuerda a otros dos clásicos de la época: a Dark Side of the Moon por la estructura y el tema; y a Ziggy Stardust por el ritmo.
Larks' Tongues salió a la venta un día antes de Dark Side of the Moon, un día, desconozco las implicaciones de esto pero me sigue pareciendo un hecho decisivo más que fortuito, una forma de equilibrio cósmico, como cuando analizamos las fechas de lanzamiento de Nevermind de Nirvana y Ten de Pearl Jam y resulta que Ten salió a la venta un mes antes. Claro que las condiciones que determinan la grandeza de una obra no dependen sólo de su tiempo o su anticipación, pero siempre será interesante mencionarlo. Luego venía "Talking Drum", una danza tribal cuyo volumen iba subiendo como en un interminable fade in hasta cerrar enmedio de la estridencia absoluta y el alarido del violín. Sin darte ningún descanso Iniciaba "Larks' Tongues in Aspic part 2", una pieza mesurada y matemática con la cual cerraba el álbum.
Escuché este disco una y otra vez sobre todo en 2002, cuando mi ánimo y mis amistades eran todas progresivas o metaleras. Fue este disco además el que me ayudó a perderle el prejuicio al metal y sobre todo a la música experimental que, en aquella época, para mí no era sino simplemente rarita y ruidosa. Hail King Crimson.


(continurá...)

disfruta el sueño...

20110906

capital sin

0 críticas
Mi itinerario en el Corona Capital queda así (en negritas los imperdibles):

7 oct.
The Horrors (para mí la fiesta comienza una semana antes, el viernes 7 estaré en el Salón José Cuervo viendo a una de mis bandas favoritas: ¿Joy Division tocando surf, The Who tocando psicodelia, Spiritualized tocando krautrock, The Cure tocando space rock? No, son los Horrores y yo voy en calidad de fan. Lanzarme a dos conciertos con una semana de diferencia es algo que tal vez no vuelva a hacer)


15 oct.
Javiera Mena (un poco de pepto bismol antes del banquete, no me emociona mucho, la verdad y la morra tampoco es así como que muy chula para verla nomás por verla, pero hay que pasar el rato)

Ruido Rosa (lo confieso tengo debilidad por los setenta -y en ocasiones uso Black XS-)

The Boxer Rebellion (para matar el tiempo y ver si de verdad suenan a The Verve y Radiohead indies, no mamen, que bandota tan chingona, el nuevo disco es una joyita, definitivamente no me los pierdo)

Quiero Club (un poco de chatarra no indigesta, es eso o irnos a comer algo) 

Wild Beasts o The Antlers (???) [Actualización: surge una pequeña disyuntiva, las bestias salvajes o las cornamentas, dado que la información sobre The Antlers en la página del Corona Capital no decía nada, me dediqué a escucharlos y ahora creo que preferiré ver a The Antlers, aún queda una semana para decidir -además, si eliminamos a las bestias del itinerario quedaría tiempo para ver también al Columpio Asesino, así que esto está tentador-]

Austin TV (era una de las bandas que más deseaba ver en vivo hasta que se cruzó con la que sigue. Estaré 20 minutos o menos -ojalá toquen Roy Rogers o Satelite en ese lapso- para entrarle completo a…)

These New Puritans (prácticamente por ellos voy al festival, espero que traigan a su orquesta checa, a sus niños cantores o a sus kumi-daiko -tambores japoneses-, espero un balance entre sus dos álbumes, pero lo que sea será excelente, los veré completos, llueva, truene o relampaguee)

Mogwai (será un buen intermedio, aunque se me cruza con esos genios de M83 prefiero mil veces la densidad de este clásico del postrock)

Cansei de Ser Sexy (realmente no es de mis favoritos pero hay un rato libre entre Mogwai y Editors que no se debe desaprovechar)

Editors (a popear en grande, que clon de Interpol ni que ocho cuartos, esta banda suena a Joy Division fresa -muuuy fresa-, el vocalista además tiene una pose mamoncísima, pero el youtube constata que suenan pocamadre en vivo. Aquí tenemos un dilema: salirse antes o llegar 20 minutos tarde a…)

Moby (el dilema: Ale quiere ver a Moby y yo muero por ver a Editors. Tras esperar que toque Extreme ways -ojalá- hay que correr para alcanzar a...)

Portishead (si hubiera sido hace algunos años estaría emocionadísimo, ahora no lo estoy tanto, aún así será un viaje hermoso y lento -si tocaran Cowboys sería el orgasmo-, y después a correr de nuevo -pero no muy deprisa- para cerrar con...)

The Strokes (no es mi cierre predilecto pero tampoco los desprecio, como ando de ánimo retro preferiría un set con las rolas de su primer álbum, pero lo que sea estará cumplidor).

disfruta el sueño...

20110827

Voz de jaguar | vuelo de cóndor: por fin...

2 críticas
Presentación editorial: Voz de jaguar | vuelo de cóndor
Lugar: Auditorio del Instituto de Ciencias de la Tierra, a un costado del Polideportivo de Ciudad Universitaria, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Pachuca, Hidalgo.
Fecha y hora: sábado 27 de agosto de 2011, 18:00 hrs. 
Presenta: Abraham Chinchillas (o al menos él lo iba a presentar la última vez).
Participan: algunos de los autores pachuqueños de la antología.





Parece poco pertinente que luego de tres años de haber sido publicado el volumen de poesía mexicana y chilena Voz de jaguar, vuelo de cóndor (2008, Concepción, Chile: Etcétera) apenas se vaya a realizar una presentación editorial en el lugar de origen de los implicados en el proyecto. Quienes son asiduos visitantes de esta bitácora sabrán que la pequeña portada roja con un enlace a mis poemas en la antología se halla en la barra lateral desde hace tres años.
A estas alturas los poemas que incluyo en ella me parecen algo lejano, me gustan, claro, por ser las primeras cosas que publiqué, pero por un asunto que tiene que ver con la transformación de los modos de pensar, escribir y estudiar la poesía, me resulta muy difícil identificarme con ellos a estas alturas, el sólo hecho de pararme (o sentarme) a leer en público alguno de esos poemas metrados y rimados me resulta vagamente anacrónico.


     No quiero trascender
     encerrado en un mausoleo de hierro
     yo busco perecer
     lejano, sin entierro,
     antes que el recuerdo deseo destierro...


En 2006 fui a ver a Nine Inch Nails al Palacio de los Rebotes y me compré una playera; la playera me gusta tanto (negra y con la palabra «Fucker en letras blancas) que me prometí usarla en la presentación de mi primera publicación, pero ahora ha pasado el tiempo, yo estoy dos tallas más amplio y me resultará imposible cumplir (al menos hoy) con ese capricho.
El libro debió presentarse hace tres años pero por diversas circunstancia no fue así.

La antología se venía proyectando desde 2005.
Salieron algunos autores pachuqueños y llegaron otros (entre ellos yo).
La antología se publicó en enero de 2008 en Concepción, Chile; tuvo publicidad; el poeta y editor Tulio Mendoza habló de ella en algunos periódicos de su país.
La mitad de los libros debieron llegar por valija diplomática a México, a través de la embajada chilena.
Luego vinieron problemas burocráticos.
Un terremoto derrumbó la mitad de aquel país y las cajas con los libros quedaron sepultadas.
Luego las hallaron y se traspapelaron.
Alguien las abrió y las envió a México.
Y ahí en el Aeropuerto de la Ciudad de México se quedaron las cajas otros meses por cuestiones burocráticas que alguien me explicó (pero ya no me acuerdo o no entendí).
Gracias a la gestión del CECULTAH y a la insistencia de Martha Miranda y Daniel Ángeles, los libros llegaron a Pachuca a mediados del año pasado, 2010.
Para ese momento ya nos quedaba muy claro que la antología estaba maldita.
El día que nos dieron la noticia y un ejemplar a cada uno de nosotros, nuestra compañera Mónica tuvo un ataque de epilepsia, se abrió la frente de un golpe y tuvimos que llevarla de emergencia al Hospital.
Tratamos de organizar presentaciones editoriales para noviembre o diciembre pero no fue posible: “Es que en esos meses ya no hay cartelera cultural o ya está ocupada”, nos dijeron.
Tratamos de lograr una presentación editorial para marzo o abril: “Es que tenemos cambio de administración, el que se mueve no sale en la foto y no tenemos nada seguro, hay que espera a que la polaca de la ciudad se estabilice”.
Conseguimos una presentación para el 30 de junio de 2011 en la Biblioteca Central. El horario de la presentación no sólo se cruzaba con el partido de la selección Sub 17 sino que ese día cayó un aguacero que obligó a cerrar las calles de la ciudad. Cancelamos.
No conseguimos invitación para la Feria del Libro Infantil y Juvenil 2011. Estaba abarrotada de eventos. Cuando fui a ver qué había de nuevo me dieron un volante para la presentación de una antología de poetas de México y Colombia, la edición tan cuidada y los poetas (reconocidos en el medio) me hizo pensar lo tarde que llega nuestra propia presentación. Esa antología se presentó en la feria y no pude evitar sentir que aquel era nuestro momento, devorado por el tiempo, aprovechado por personas con la misma idea y algo más de suerte. Hoy por fin nos toca a nosotros y no sé si eso me emocione ya.

Han pasado casi dos meses.
El volumen, en efecto, se presenta el día de hoy, sábado 27 de agosto de 2011, en el Auditorio del Instituto de Ciencias de la Tierra, junto al Polideportivo de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, en el marco de la Feria del Libro Universitaria.
Si alguno de ustedes cree que la presentación aún es pertinente, lo espero allá para leerle alguno de esos poemas.


     Mansos como ganado
     cedemos el cuello a Manos Severas,
     que entre Ellas se han culpado,
     que se escupen, se increpan.
     Los Dioses derrotados nos anegan...



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20110717

la hermandad blanca se moderniza...

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20110524

proyecto Ikari

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Como parte de la idea original de Rabia | Ikari, recientemente abrí un blog en el cual libero algunos fragmentos del trabajo. La idea surgió de la intención de difundir la novela (necesariamente incompleta, por cuuestiones de copyright) como parte del compromiso con la institución que amablemente me pagó por escribirla durante 2010. Cabe resaltar que los fragmentos ni son todos, ni son definitivos, eso por una parte; mientras que por otra parte el sitio web no corresponde con el sitio mentado en la novela, es decir, el proyecto Ikari real es la novela en sí y no el proyecto en el que el personaje Neko desgasta toda su energía.

Rabia | Ikari (cuyo título, al igual que el resto del texto, es también provisional) la "escribí" el año pasado pero llevaba al menos 11 años trabajando en ella (desde 1999 cuando concebí la voz narrativa y particularmente en 2003, cuando proyecté a los personajes principales y el argumento terrorista). Los lectores añejos de esta bitácora podrán hallar incluso nuevas versiones de algunos viejos experimentos y narraciones breves que premeditada o fortuitamente (las más de las veces) pasaron a formar parte de Rabia.

Quien desee leer la versión beta (e incompleta) de la novela, puede hacerlo en el blog:

Proyecto Ikari


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20110508

Antología Z volumen 3

9 críticas


“Antología Z 3” es el tercer volumen de esta exitosa selección de relatos sobre el género zombi realizada por diversos autores en donde los protagonistas son los seres humanos y las diferentes situaciones que tendrán que afrontar en un mundo donde los muertos han vuelto a la vida. Por fin, a lo largo del mes de abril, saldrá este tercer volumen tan esperado y repleto de buenas historias.

ISBN: 978-84-938143-9-7

Los presentes relatos son los ganadores de la última convocatoria llevada a cabo por la editorial Dolmen, a la que se presentaron más de 300 candidatos, hecho éste que hizo que la selección fuera especialmente complicada, aunque eso haya redundado en una extraordinaria calidad en lo que al material finalmente publicado se refiere.
Juan de Dios Garduño y Álvaro Fuentes han seleccionado para todos vosotros los mejores relatos de zombis ganadores del certamen Antología Z3 de Dolmen. ¿Qué ocurriría si los zombis hubiesen aparecido en pleno Oeste, rodeados de rudos pistoleros? ¿Qué está dispuesto a hacer un drogadicto por conseguir “un chute” tras un Apocalipsis Zombi? ¿Puede una horda hambrienta de zombis medirse con el intelecto del genial Sherlock Holmes? ¿Conseguirá Max Power, el exboina verde más musculado, armado y molón, llegar a convertirse en el superviviente definitivo?
Todas las respuestas a estas preguntas y más, las encontrarás dentro de los diecisiete relatos que conforman este libro.


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Aquí va la lista de cuentos:
  • La Gabardina, de Gorka Martín
  • Almas en crudo, de Gabriel Hill
  • Entonces, de Juan José Castillo
  • Eres leyenda, Visentín, de Fray Simplicius
  • La sordidez es la mejor compañía (El autor no indicó nombre, le escribiremos a su mail)
  • Manual de urbanidad para zombis, de los hermanos Carroña (Rafael Tiburcio García)
  • Marie y el cuervo, de Zoraya Zoilo
  • El que avisa no es traidor, de Elhuma
  • Sherlock Holmes y los zombis, de Doctor Watson
  • En silencio, de Sérvulo Nante
  • Regresado, de Paul Sheldon
  • La Mandanga, de Sanjuro
  • Hopeless, de Jorge P. Sabini
  • No me acostumbro, de Grounder Walton
  • Mala suerte, de José Martín Ramiro
  • Sujeto cero, de Roberto Jiménez Mucharaz
  • Soy el superviviente definitivo, de Ángel Villán




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No olvides comprar la tuya.

Texto original extraido de: http://www.dolmeneditorial.com/antologia-z-volumen-3/ y de http://www.dolmeneditorial.com/ganadores-del-concurso-antologia-z-volumen-3/



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20110408

playback

2 críticas

Va un metacuento.

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A todos mis compas.



Sólo hasta ahora tengo una vaga idea de por qué fui descalificado cuando entré a ese concurso universitario hace cinco años.

En aquella época platicaba con Vladimir y Rodolfo qué haríamos si fuéramos millonarios. Vladimir, con su particular sentido del humor, mencionó:

«Mandaría a construir una aguja ciclópea para pasar a través del ojo, montado en un camello.»

La idea se incubó en mi mente y pocas semanas después terminé un cuento que, al final, fue descalificado. La idea general del relato era una sucesión de cuadros dispuestos de la siguiente manera:

0. Iniciaba con un epígrafe de Cervantes “Las necedades del rico, por sentencias pasan en el mundo”.

1. El personaje se ajustaba la corbata de seda y acomodaba su traje Zegna, se ponía los gemelos dorados y esperaba mientras su asistente personal lustraba sus zapatos, aunque en aquella situación le resultara inútil y fatuo. Había pasado ya el tiempo en que sentía nervios o vergüenza por lo que estaba a punto de hacer, pero no podía arrepentirse porque hacerlo equivaldría a negar su fe o algo por el estilo.

2. La arena le calentaba los pies; para esto, toda la prensa internacional lo rodeaba en aquel acto ecuménico que congregaba rabinos, pastores y sacerdotes de todas las religiones, sectas y órdenes que habían sido invitadas previamente por su departamento de relaciones públicas. En la escena, no sé por qué pero me pareció una buena idea, también se describía a los curiosos habitantes del desierto, que asistían quizá porque no tenían nada mejor que hacer.

3. El sol le quemaba la piel, insistía mucho en eso, y mientras, él meditaba en la fortuna reunida a lo largo de su vida, que luego de su muerte pasaría a manos de las diversas organizaciones filantrópicas de su emporio. A continuación mencionaba que, nunca más los perros, los árboles, los niños con cáncer, o ultrajados o golpeados tendrían hambre, sed o condiciones de vida infrahumana; y todo sería gracias a él: triunfador, bien parecido, joven, tantas mujeres y posesiones, tanto poder. Mencionaba que pocos como él podían jactarse de haber impuesto sus condiciones a los gobiernos, pocos que hubieran levantado o lapidado naciones enteras. Y a continuación su reflexión previa: Hasta eso le resultaba lejano, vacuo…

4. Entonces venía la parte climática. El personaje respiraba profundamente, montaba a la bestia (aún no revelaba que era un camello, eso vendría unos renglones abajo) y echaba a andar.

5. Luego un pasaje donde sonreía con esa mueca fingida que caracteriza a los millonarios, con esa mirada que denota un profundo convencimiento en las convicciones, mientras el resplandor de las cámaras lo inmortalizaba.

6. Inmediatamente después el camello (ahora sí camello, con todas sus letras) cruzaba el ojo de hierro, hasta el otro lado de la monumental aguja y el millonario cerraba sus ojos con calma.

7. El relato concluía con una pregunta que, quizá, se haría el personaje: ¿Finalmente los ricos entrarían al Reino de los Cielos? Originalmente ésta era una afirmación; pero Alfonso, al consultar el pasaje de la Biblia citado (Mateo 19:24), mencionó que había en ese final afirmativo una inconsistencia sintáctica, que era “más fácil” y no que “después de hacerlo sería un hecho” por lo cual preferí resolverlo con una interrogación porque me comía el cierre de la convocatoria.

Así envié el cuento al concurso. Cuando me descalificaron supuse que tuvo que ver con el hecho de que la Universidad La Salle no premiaría ese argumento a todas luces herético, contrario a los valores que profesan, “pateador del pesebre”, como dice Arturo.

Yo no investigué más al respecto. Imaginé que los jurados fueron como los de esos reality shows, como American Idol o Iron Chef. Así de aterrador. Y no le di más importancia.



Hace unos días Alfonso me pidió permiso para, con base en el argumento, realizar un guión cinematográfico para su materia de Lenguajes Audiovisuales, que poco tendría que ver con mi texto pero partiría de la misma premisa: la aguja, el camello. Poco después nos vimos y me dijo dos cosas.

La primera: que su maestra había quedado complacidísima con el guión, que había sacado diez y que hasta le gustaba más para adaptarlo a teatro.

La segunda: que al comentar su éxito académico con Diego; éste le dijo, muy tranquilo:

«Va ¿lo adaptaste del cuento de Fuentes?»

«No, es de un cuento de Rafael.»

Por lo cual, Alfonso me sugirió que no lo volviera a mandar a otros certámenes.

Después de una exhaustiva e infructuosa búsqueda de dicho antecedente por internet, con inútiles referencias cruzadas de por medio, y como no tengo dinero ni paciencia para comprar y leer las obras completas del autor, decidí contactarme con un blogger, René, de la Ciudad de México, un editor que considera como pocos que el autor de La región más transparente es el mejor escritor mexicano del siglo xx, para que me dijera, al menos, el nombre del cuento o el volumen en el que se encuentra.



De pronto pareciera que la reescritura, la apropiación, las versiones, los pastiches, el interdiscurso tan de moda en la primera década del siglo xxi (con los cuales los autores que auguran el fin del postmodernismo resultan los más postmodernos), es una norma a la que no todos tenemos derecho. También pareciera que el plagio sólo es válido cuando se ejerce con conocimiento. Y visto de ese modo da la impresión de que algunos no pasarán de ser simples embusteros, mientras otros, tranquilamente, serán recordados por haber “conversado con la tradición” impunemente.

Me sigo preguntando hasta qué punto un plagio lo es cuando ocurre involuntariamente (después de todo, de Fuentes he leído poco, apenas Aura, Los días enmascarados, la mitad de Artemio Cruz; y Gringo viejo, más por interés en la biografía de Ambroce Bierce que por la novela en sí y, claro, muchos de sus ensayos sobre pedagogía), sobre todo en este último año en el que he tenido la mala estrella de plagiar tanto a los grandes escritores, como a algunos amigos (un par de versos de Alfonso, por ejemplo; una línea de un cuento de Diego); hechos que me han dado ya cierta reputación que hace que algunos, como Julio, exclamen:

«Al ciudadano Cuervo no le platiquen nada, porque se roba las ideas.»

Y luego vino esa conversación con Diego:

«Mira, ese concepto yo ya lo había visto, pero como fue hace varios años no recuerdo bien cómo era; y luego estuve investigando, estaba seguro, hasta que encontré Los días enmascarados. Y no está el que yo aseguraba haber leído.»

«Señor, esto se intrinca entre más amnesia y menos documentación.»

«Así es. Además el cuento tiene algo parecido al argumento de la película de La Mosca, la original, la de Vincent Price, no la de David Cronenberg, porque disgrega al camello, átomo por átomo, a través de la aguja y lo recompone del otro lado. Si lo analizas desde las constantes que Calabrese hace acerca del neobarroco, es más original eso que tu aguja gigante; por lo tanto, es todavía más plagio el de usted. Plagio sobre plagio.»

No puedo dejar de sentirme mal y quizá, muy en el fondo, mi esperanza es que Diego se equivoque.

Pero cómo saberlo.

Sólo queda esta incertidumbre.

Mientras espero la respuesta de René, que quizá no llegue, me aferro a que el recuerdo de Diego sea un malentendido.

Pero también, por otra parte, me pregunto si el mismo Vladimir, en su autodesdeñada infancia, no habría leído ya el cuento (de quien fuera), y su evocación imprecisa tuviera algún eco cuando lanzó esa humorada que yo desarrollé como de mi autoría.



Hoy por la mañana impartí a mis alumnos uno de los últimos temas de Español 3, del plan de estudios para secundaria. Analizábamos el Bestiario y Prosodia.

Casi al final de la clase, uno de ellos, Alain, cuestionó que Arreola tuviera dos cuentos llamados El rinoceronte.

Yo le dije que no.

Pero él, tranquilamente, me respondió:

«Profe, en los Libros del rincón están las obras completas; debería leer Confabulario




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20110328

Bacon posmoderno

1 críticas
Va de nuevo. Esta vez mi materia de Postmodernidad me encargó un análisis de arte idem. Necio como soy me aventé un ensayito (académico, de una vez aclaro, y lo subo también antes de que me lo califiquen los tutores) de la pintura que engalana el título de esta bitácora. En él trato de convencer a todos (en particular a mí mismo) de que Francis Bacon hacía pinturas que se podrían calificar de postmodernistas. El ensayo lo logra (con citas, paráfrasis y algunas categorías hermenéuticas uno puede argumentar prácticamente lo que sea); yo no estoy del todo convencido, pero tampoco estoy tan escéptico. Sin más preámbulos:

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Postmodernidad en el mundo de las artes plásticas.

Análisis de obra: Tres estudios para una crucifixión, de Francis Bacon.

27 de marzo de 2011.





Ficha técnica: Bacon, F. (1962, marzo). Tres estudios para una crucifixión. Óleo y arena sobre lienzo, tres paneles (198.1 x 144.8 cm cada uno). Guggenheim Museum, New York.

El tríptico Tres estudios para una crucifixión (1962) es una crítica que une un discurso de representación del dolor con otro, aparentemente antagónico, de exaltación de la razón (Gordillo, 2007:128). “Somos carne, esqueletos potenciales” nos dice Bacon (Spector:¶3), esto es: la condición humana contenida en tres cuadros.

Entre las tendencias del arte postmoderno se mencionan parcialmente las siguientes: a) fin de la utopía, contextualismo y moralidad autónoma (Berciano, 1998:32-36); b) muerte de la razón, deconstrucción, arte como pretensión de lo absoluto y pensamiento de lo irrepresentable, negación de la realidad en respuesta a la carencia de sentido de la sociedad, aceptación de la pérdida de los valores, integración de lo difuso y lo disperso (Wellmer, 1993:103-133); c) lenguaje como emancipación de lo biológico, visión del sujeto como ser disperso y consumista, dialéctica entre pluralidad y otredad, tratamiento de lo humano fuera del humanismo, objetivación y alienación del sujeto, cuerpo como identidad material capaz de transformarse mientras transforma (Eagleton, 1997:109-135) y como espacio donde se ejerce la represión del yo y del deseo (Harvey, 1998:237). Estas características se hallan presentes en la obra.

Abordada por artistas como Picasso, la crucifixión comunica el sufrimiento universal y el dolor individual (Spector:2). Bacon presenta un tríptico donde la carne protagonista es zaherida hasta lo inconcebible. El cuerpo, sumido en un presente constante, deja de ser y se vuelve una manera de ser (Deleuze, 1969:9), aparece como objeto mutilado (Vázquez, 2006:2), como último reducto del yo, escindido y deforme, donde la carne se desacraliza y la identidad se dispersa (2006:3-5); la tensión entre estructura (huesos) y materia (carne), en la que el grito mudo separa la voz del cuerpo dejando sólo una pulpa humana, vuelve indescirnible al hombre del animal (Deleuze, 1996, citado en Tudela, 2005:5).

De forma ambigua, el cuadro presenta en su estructura una lucha por la estabilidad. Este choque de fuerzas entre racionalismo y organicismo destroza al sujeto, sumiéndolo en una soledad donde el otro (cadáver, animal) forma parte de sí mismo; lo que lleva a la angustia de no poder evitar la propia desintegración (Vázquez, 2006:4-11), porque el cuerpo no se contiene en la carne mutilada, abarca el lienzo completo: los espacios rojos pasan a formar parte de una totalidad entrópica donde no hay representaciones, únicamente disgregación (Tudela, 2005:10-11).

Así, racionalidad y dolor se unen en un discurso que no debe confundirnos en su aparente sadismo, porque Tres estudios... es también una exaltación vital, en nombre de una vida más intensa y libre (Deleuze, 1996, citado en Tudela, 2005:18).


Bibliografía:

Bacon, F. (1962, marzo). Tres estudios para una crucifixión (Three Studies for a Crucifixion). Óleo y arena sobre lienzo, tres paneles (198.1 x 144.8 cm cada uno). New York, Estados Unidos: Museo Guggenheim.

Berciano Villalibre, M. (1998) Debate en torno a la posmodernidad. Madrid, España: Síntesis.

Deleuze, G. (1969). La lógica del sentido. Santiago, Chile: Universidad Arcis. Escuela de Filosofía. Recuperado el 23 de marzo de 2011 de:

http://www.philosophia.cl/biblioteca/Deleuze/L%F3gica%20del%20sentido.pdf

Eagleton, T. (1997). Las ilusiones del posmodernismo. Buenos Aires, Argentina: Paidós.

Gordillo, L. (2007, julio). “Estudios para una crucifixión”. En Descubrir el arte. Las 100 mejores obras de todos los tiempos [Edición especial, pp. 106, 128].

Harvey, D. (1998). La condición de la posmodernidad. Investigación sobre los orígenes del cambio cultural. Buenos Aires, Argentina: Amorrortu.

Spector, Nancy. "Francis Bacon". Recuperado el 25 de marzo de 2011 de: http://www.guggenheim.org/new-york/collections/collection-online/show-full/piece/?search=Three%20Studies%20for%20a%20Crucifixion&page=&f=Title&object=64.1700

Tudela Sancho, A (2005, enero). "Gilles Deleuze y el tacto en pintura: El grito tangible de Francis Bacon". En Revista de Filosofía (2005, enero, vol.23, no.49, p.49-75). Maracaibo, Venezuela. Recuperado el 23 de marzo de 2011 de: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-11712005000100003&lng=es&nrm=iso

Vázquez Rocca, A. (2006). "Francis Bacon; la deriva del yo y el desgarro de la carne". En Enfocarte (pp. 151-165). Madrid, España. Recuperado el 23 de marzo de 2011 de: http://red.enfocarte.com/File/Enfocarte%20PDF/avrocca_bacon.pdf

Wellmer, A. (1993). “La dialéctica de modernidad y posmodernidad”. En Pico, J. (Editor) (1994). Modernidad y posmodernidad (pp. 103-140). Madrid, España: Alianza Editorial.




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